miércoles, 29 de octubre de 2025

Apaga el celular y enciende tu cerebro ( Pablo Muñoz Iturrieta)

A propósito de todas las cosas que han estado pasando, me fue de gran utilidad leer el libro “Apaga el celular y enciende tu cerebro” de Pablo Muñoz Iturrieta.
Debo reconocer que al comienzo me dio bastante susto: quise tirar el celular por la ventana, apagarlo y no verlo nunca más.
De hecho, asumí el desafío que plantea en las primeras páginas y decidí hacerlo: apagar el teléfono, no desinstalar aplicaciones ni dejarlo en silencio, sino apagarlo de verdad, ni siquiera encenderlo para responder mensajes importantes.
Fue una especie de desintoxicación real, casi como volver a habitar mi mente sin interrupciones.

Y en ese silencio, comprendí algo: que el ruido más fuerte no viene del teléfono, sino de lo que tememos escuchar cuando todo calla.
Apagar el celular no fue solo un acto de desconexión digital, sino una reconciliación con mi propio pensamiento y luego me deprimí aun mas jajaaj, no mentira.

El otro día ,bueno, hace unas semanas ya, jaja, me junté con unas personas… ¿y me creerán que no hablé nada con ellas?

Estaban todo el rato en el teléfono. No las veía hace tiempo, pero la “interacción” se redujo a mirar reels en silencio.

Me quedé pensando: ¿será que me volví tan aburrida?Sin ir más lejos, hace poco me junté con alguien que, apenas llegó la comida, le tomó una foto, la mandó a un grupo, y acto seguido… comenzó a hablar con otras personas.Entonces me cuestioné: ¿qué chucha nos está pasando, weón?

¿De verdad vamos a avanzar hacia un mundo donde la interacción real con las personas valga nada?Vi hace poco un estudio  del cual dudo de su veracidad, pero tampoco tengo pruebas ni dudas, jaja que decía que la gente es cada vez menos propensa a experimentar el dolor o emociones fuertes.Que nos aislamos, que nos refugiamos en el maldito teléfono.Y ojo, no es que sea grave: entiendo que uno de repente avise “oye, ya llegué” o que una mamá quiera ver cómo están sus hijos.Pero si no eres padre ni madre, o tu hijo está ahí mismo, ¿no te parece una falta de respeto estar todo el rato pegado al maldito teléfono?A veces pienso que el problema no es que falte conexión… sino que nos estamos conectando con todo, menos con lo que realmente importa.

Por fin terminé el libro (hoy, 1 de febrero de 2026). Empecé el resumen el año pasado.

Creo que es un buen libro para llamar a la reflexión. Como persona ligada al mundo de la tecnología y los algoritmos, tengo mis propias dicotomías con este tema, pero, en general, lo que se plantea son cosas que podemos observar. Para mí no es un llamado a apagar el celular de forma literal y nunca más comunicarme, ni a borrar redes sociales; más bien es una invitación a tener control, ser consciente y tratar de que tu propia vida tenga elementos que te hagan disfrutar de las cosas simples y reales.

Sí creo que estamos ante generaciones enfermas de dopamina: enfermas de ansiedad y depresión. Y la tecnología —o mejor dicho, las redes sociales— tienen algún grado de responsabilidad. ¿Qué lleva a un adolescente o a un adulto a quedar absorto, deslizando videos, en vez de salir a caminar, trotar o compartir con amigos? Personalmente, me molesta mucho cuando comparto con alguien y no está atento. Además, los encuentro hipócritas, porque cuando les hablas por chat no te quieren hablar. Entonces, ¿cómo es el asunto? Estamos rodeados de gente hipócrita: si están contigo, están hablando con alguien más en el teléfono; o si les hablas por teléfono, no te responden porque seguramente están ocupados (jajaja).

Yo tengo claro que, si alguien no responde mi mensaje, es simple: está haciendo otra cosa mucho más estimulante o interesante que hablar conmigo. En general me gusta conversar, escuchar ideas y reflexiones, pero tengo que adaptarme a que la gente, por lo general, no está en esa. Es triste, pero no hay nada que hacer. En este aspecto, me siento mucho más acompañada con la IA, porque responde de inmediato. Hay cierta latencia, sí, pero al menos da la idea de que te escucha.

Y luego está esa parte de hacia dónde estamos avanzando: si las redes nos hacen sentir cada vez más vacíos, nos comparamos con quienes viajan y comparten imágenes de paisajes hermosos… paisajes que quizás nunca conoceremos. En fin.

Hace no mucho fui a ver a una prima. ¿Me creerías, Marti, que casi no hablamos? Estuvo todo el tiempo en el teléfono y, cuando por fin habló, fue para comentar algo que vio en TikTok (jajaja). Bueno, así estamos.

En resumen, tengo algunas impresiones del libro. Por ejemplo, habla de “funciones exponenciales” cuando claramente no las hay: menciona un estudio donde relacionaban depresión y ansiedad en jóvenes desde que tenemos redes sociales, y decía que “la función exponencial ha crecido así”, pero la gráfica no era exponencial (ya sé, me siento friki por decir esto). También repite demasiadas veces algunas palabras, como “exacerbar”. Una profe decía que había que usar sinónimos. Y faltó que usara la palabra “hubieron” mal para cerrar el libro y tirarlo… eso. Pero, más allá de esas impresiones, es un libro que merece la pena, sobre todo para padres de jóvenes y niños, y también para quienes están por nacer: hay que limitar el uso. Estar demasiado inmerso te enferma y coarta tu libertad. Las redes son responables de que hoy en dia mucha gente encuentre super normal que alguien se mutile, porque no se siente conforme con el cuerpo que tiene, en vez de avanzar hacia el entendimiento de esta enfermedad es mucha mas rentables mutilar penes, y armar vaginas que nunca sentiran un orgasmo. (Sin ir más lejos vean la historia de Jess el primer niño trans, es un crimen lo que le hicieron , sin embargo , se siguen impulsando ideas de transhumanismo, porque te convencen de que es un problema donde la solución correcta es la mutilacion y anulación de tu identidad )

Y recuerden: si una aplicación es gratuita, lo más probable es que te estén “espiando” (KDS). La forma en que ganan dinero esas apps gratis es vendiendo tu información, así que ojito ahí.

En la Antigua Roma, cuando alguien tenía deudas que no podía pagar, se transformaba en addictus, una especie de esclavo por deudas. Es curioso cómo ha mutado la palabra, porque si nos fijamos bien, hay una adicción latente hacia las redes: una adicción que termina esclavizándote. ¿Cuántas veces dices “es que no tengo tiempo para salir o leer un libro”? Pero si miras las horas que pasas con tu estúpido teléfono, te darás cuenta de que no es falta de tiempo: es falta de ganas.






martes, 14 de octubre de 2025

Seda (Alessandro Baricco)

El otro día, mientras deslizaba historias en Instagram, me encontré con una del gran humorista chileno Edo Caroe, que recomendaba este libro diciendo que era liviano, buenísimo y de lectura rápida. Justo lo que necesitaba. Así que pensé: “bueno, por qué no”, y lo compré. Además, no era caro 😅.

Cuando llegó y lo empecé, la verdad no prometía mucho. Más allá de enterarme de que la seda viene de gusanos (dato curioso jaja), pensé que iba a ser otro libro más que quedaría apilado esperando turno. Pero poco a poco me fue enganchando.

Al principio parece la historia de un hombre que se enamora a primera vista de una mujer que jamás escucha su voz, un amor platónico casi ridículo. Pero de repente el libro da un giro y se centra en Hélène, su esposa.

El tipo se iba por seis meses a Japón a buscar huevos de gusano para producir seda en Francia (¡seis meses ida y vuelta!). Su relación con Hélène era más bien por costumbre, como tantas que existen hoy. Y en uno de esos viajes se enamora de otra mujer (que ni siquiera era japonesa), pareja de un tal Hara Kei. Ese amor raro se alimenta solo de miradas.

Hay una parte confusa donde ocurre algo íntimo, pero no con ella, sino con una amiga 🤨. No entendí muy bien por qué no pasó nada con la protagonista si estaba todo dado… ¿le estaba haciendo gancho a la amiga? jaja. Pero bueno, la mujer le entrega una carta escrita en japonés donde le dice que si no vuelve, moriría de pena. Obviamente el hombre queda obsesionado y hasta vuelve a Japón en plena guerra por ella.

Mientras tanto, Hélène —la esposa— ya sospechaba algo. Llora en silencio, intuyendo la traición. Cuando él regresa, lleva esa carta y la manda a traducir con una madame dueña de un prostíbulo (sí, así de random). Ahí se entera del mensaje.

Después, el tipo vuelve a Japón en medio de la guerra (porque sí, nadie lo obliga). Y uno sabe que no va por trabajo, sino por amor. Pero cuando llega, todo está devastado. Un niño lo guía hasta donde estaban escondidos los japoneses, y Hara Kei —al enterarse de que el niño llevaba un mensaje de amor de su amada— lo mata. Tremendo. Luego le perdona la vida al protagonista, que regresa a Francia sin gusanos y sin amor.

Años después, sumido en tristeza, recibe una carta de 17 páginas en japonés. Supuestamente era de la muchacha. La lleva a traducir y resulta ser una carta llena de erotismo y deseo, donde ella le dice al final que lo olvide, que lo que vivieron fue un regalo. Tras esto el queda mas tranquilo y vuelve un poco la alegría a su vida. Pero aquí viene el golpe final: esa carta no la escribió la japonesa… sino Hélène. Fue su esposa quien la mandó redactar en japonés, imaginando lo que la otra habría dicho, solo para devolverle a su marido la ilusión y calmar su dolor. Poco después, Hélène muere repentinamente, de una fiebre… aunque yo juro que murió de amor 💔. El se da cuenta de esto después como años después cuando ella ya estaba muerta, descubre la verdad.


Y ahí me quedé pensando… ¿hasta qué punto el amor nos hace hacer ese tipo de cosas? ¿Hasta dónde llega lo verdadero y lo sano? Porque siento que Hervé se da cuenta demasiado tarde del amor que tenía al lado, mientras perdía el tiempo suspirando por alguien que jamás le escucho ni la voz.

Al principio pensé que era un romántico empedernido, que viajar a Japón en plena guerra por amor era jugado, pero ahora que lo pienso… bastante tonto el weón 😂. Tenía todo en casa y lo dejó pasar. Pero así es el amor: a veces ciego, obsesivo y un poco idiota.

Yo creo que Hélène tampoco se amaba mucho. ¿Cómo te quedas con un tipo que cruza el mundo por otra? ¡No, amiga, ahí no es! 😤 Y Hervé, por su parte, fue un cobarde con ambas: no tuvo los pantalones para vivir su pasión ni para cuidar lo que sí tenía.

En fin, el libro te deja pensando en lo complejo que puede ser el amor, en cómo a veces nos aferramos a lo imposible y descuidamos lo real.
Soy pro sentir, aunque duela, aunque el otro quede con tu corazón en la mano. Pero sentir de verdad. Porque si no es con todo, ¿pa’ qué? ❤️ Mas encima muere un niño por nada jajaaj, bueno eso saludos y viva el amor.

Soy una mujer atemporal. Hoy todos parecen tener miedo de sentir, de decir “te quiero”. Quizás sea ansiedad, o miedo a ser lastimados, a no cumplir las expectativas. Somos hijos de esos padres que lo hicieron todo mal —que dijeron “te amo” muy pronto, que se equivocaron— y crecimos con ese temor heredado. Tal vez por ahí va el asunto, no lo sé.

Pero yo no tengo miedo de decir lo que siento. Bueno, vergüenza sí da un poco, porque no ser correspondido es dramático igual. Aun así, dentro de lo que se puede, está bien declararse, ¿no? Jajaja.

Hago un llamado a los hombres de hoy: ¡juéguensela nomás! ¿Qué tanto se puede perder? Como dice el dicho, “el óvulo no persigue al espermatozoide”, así actúa la naturaleza. Así que eso: atrévanse, que aparte de la dignidad, ¿qué más se puede perder?




miércoles, 24 de septiembre de 2025

Niños con pataleta, adolescentes desafiantes

Como dice la contraportada del libro: nadie nos enseña a ser padres, nadie te advierte lo arrepentido que estarás después. Se produce, como siempre lo he dicho, una dicotomía entre amar y odiar a tu retoño, jajaja. Pero bueno, son cosas que al final todo padre termina aceptando, no es como que puedas deshacerte de eso.

Luego de leer este libro reafirmé ciertas conductas positivas en mi crianza y estoy intentando desechar otras. Tampoco se trata de seguir al pie de la letra las instrucciones de un libro que, por momentos, parece bastante teórico. A lo largo del relato se van presentando escenas que, más que reales, parecen imaginadas; tanto diálogo y descripción me recordaban más a dinámicas de alguna terapia que a vivencias concretas.

El caso es que hay algo llamado instinto, y creo que el instinto básico de todo padre debería ser un llamado a la ternura: ser cariñoso con los niños, entenderlos y ponerse, aunque sea un poco, en los zapatos de un ser pequeño cuyo cerebro aún está en formación. Muchas veces asumimos que los niños entienden o ven el mundo como nosotros, cuando no es así. Si uno viaja hacia atrás, a su propio niño interior, se da cuenta de que mucho de lo que nuestros padres imponían lo hacían como ley, sin darse el tiempo —o sin tener las ganas— de explicar.

Mi hija tiene tres años y no soy la madre perfecta, pero me sorprende lo mucho que entienden cuando se les explica con palabras por qué no deben hacer ciertas cosas. Claro que también los niños aprenden rápido de los gestos y de la firmeza, y confieso que he caído en esos recursos. Jajaja, espero que no me denuncie nadie que lea esto. Pero ahí está el dilema: ¿qué queremos ser? ¿Adultos dignos de su confianza y amor, o adultos intransigentes que resuelven todo a los gritos o golpes? Les aseguro que el camino de la paciencia y la explicación ahorra terapia para ambos.

Gracias a esto, mi hija casi no hace pataletas. Y cuando alguna vez las ha hecho, he sentido que más bien imita a otros niños, no que le nazca de su propia esencia. Créame cuando digo que, si algo le desagrada, frunce el ceño, golpea el piso con el pie y hasta levanta el brazo como si animara una locomotora. Cosas de niños… jajaja.

Reflexión: Ser padres no es aplicar recetas, sino aprender a escuchar, recordar cómo fuimos de pequeños y atrevernos a educar desde la empatía. Al final, lo que uno transmite no son solo reglas, sino la forma en que el niño aprende a confiar en el mundo. 





martes, 5 de agosto de 2025

El monje que vendió su Ferrari (Robin Sharma)

Hay un dicho que dice que jamás hay que juzgar un libro por su portada, y eso le calza perfecto a este. Es un libro lleno de enseñanzas prácticas, directas y aplicables al pie de la letra. Con ejemplos claros y concretos, sin palabrería innecesaria, sin ambigüedades ni frases etéreas que se las lleva el viento. Aquí hay ejercicios reales, concretos, que si los llevas a cabo, pueden ayudarte a construir una vida verdaderamente plena. Personalmente, empecé a aplicar algunas cosas… y funcionaron.

He aquí una cita importante del filósofo indio Patanjali:

 "Cuando te inspira un objetivo importante, un proyecto extraordinario, todos tus pensamientos rompemos ataduras: tu mente supera los límites, tu conciencia se expande en todas direcciones y tú te ves en un mundo nuevo y maravilloso. Las fuerzas, facultades y talentos ocultos cobran vida, y descubres que eres una persona mejor de lo que habías soñado ser."

Este pensamiento de Patanjali nos recuerda que no hay fuerza más poderosa que una meta significativa. Cuando algo nos mueve de verdad, todo nuestro ser se alinea: la mente se expande, los límites se disuelven, y lo que antes parecía imposible comienza a revelarse como alcanzable. Es en ese impulso donde florecen nuestras capacidades dormidas y nos convertimos, paso a paso, en la versión más luminosa de nosotros mismos.

Técnicas como el corazón de la rosa y el pensamiento opuesto pueden ayudarte a acercarte a la vida que deseas.

Para ser honesta, me costó mucho conseguir una rosa —además de que me daba susto pincharme—. Por otro lado, me imaginaba que iba a necesitar muchas rosas, y luego se marchitarían, terminando con un jardín de rosas muertas jajaja.
Pero la idea no era esa. El ejercicio consistía en sentarse a observar la rosa detenidamente, mirar su interior, cada uno de sus pliegues, poco a poco, con atención plena. Durante ese momento, sin evadirte, la meta era contemplar el corazón de la rosa sin perderte en otros pensamientos, durante unos 20 minutos.

La otra técnica, la del pensamiento opuesto, se trata de detectar cuando aparece un pensamiento negativo y, en lugar de seguirle el juego, reemplazarlo intencionalmente por uno positivo, alegre, que te eleve.

En fin, creo que es un excelente libro para regalar. Como han pasado más de dos meses desde que empecé a escribir este comentario y lo dejé a medias, ya no estoy segura de si lo dije antes, pero filo: no ha sido uno de mis años más gloriosos en cuanto a concentración ajajaj.

Lo cierto es que sentí que el libro me habló, casi al punto de decirme que debía moverse y no quedarse estancado en mi propio poder. Y fue precisamente por eso que, en contra de mi firme idea de no prestar ningún libro, lo presté. Y no pedí devolución. Espero sinceramente que no vuelva, jajaja.

Eso sí, no lo entregué a cualquiera, sino a alguien que considero muy importante. Y confío en que, si lo toma en serio y no a la ligera, puede llegar a servirle muchísimo.

Vuela alto, librito.

Reflexión: Quizás ahí está la verdadera esencia de los buenos libros: no en acumularlos en un estante, sino en permitir que su mensaje viaje y toque otras vidas. Al final, lo valioso no es tanto conservar el objeto, sino compartir la semilla que puede encender movimiento en otro.




lunes, 23 de junio de 2025

Franqueza radical (Kim Scott)

Han pasado demasiadas cosas desde mi última publicación jajaja, pero ya era hora de retomar con todo la lectura. Este libro me tomó al menos cinco meses terminar: es bastante denso y complejo, pero transmite un mensaje simple que, en lo personal, me ayudó mucho a enfrentar varias situaciones laborales que han surgido últimamente.
"Franqueza radical" es un libro pensado para líderes, o personas interesadas en el liderazgo en general, pero también para quienes quieren mejorar su forma de comunicar, especialmente al enfrentar conversaciones difíciles. 

El libro, más que nada, te entrega herramientas y ejemplos para liderar equipos de forma clara y empática.

Dudo mucho que algún día lidere un equipo, no porque no me sienta capaz, sino porque sinceramente no me interesa. Pero más allá de eso, creo que me agarré de este libro por dos razones:
Primero, para reconocer cuándo estoy frente a alguien que realmente se preocupa por las personas. Y segundo, para aprender a comunicarme con ese tipo de personas sin caer en la "empatía desastrosa", la hipocresía manipuladora o la agresividad desconsiderada.

💡El libro divide estos estilos en cuadrantes, y sinceramente, podría ubicar a más de una persona en cada uno. Líderes que realmente apliquen lo que propone este libro… no conozco muchos, por no decir ninguno. Por eso, se lo recomendaría a cualquiera que esté comenzando —o ya esté— en un rol de liderazgo.

Una de las cosas que más me quedo (debe ser por que lo lei ayer aja )fue entender la diferencia entre evaluación de desempeño y feedback. La primera suele hacerse una vez al año, como en la empresa donde trabajo, y sirve más que nada para definir si hay aumento de sueldo o posibilidades de ascenso. El feedback, en cambio, debería ser frecuente (una vez al mes o semanal) y estar enfocado en el desarrollo personal: qué mejorar, cómo crecer.
💡Y ojo, que el feedback no es solo para corregir; también sirve para reconocer y reforzar lo que uno hace bien, que muchas veces queda olvidado.

Hace tanto que lo leí que se me escapan detalles, pero más adelante me gustaría compartir algunas frases que me sirvieron para mejorar mi forma de comunicar. Al final, de eso se trata todo: decir las cosas con claridad, sin vueltas, sin excusas del tipo "es que es mi amigo". Pero con empatía, siempre.

💡También me pareció interesante cómo aborda el tema de los despidos. A veces son necesarios. Si alguien no está cómodo con lo que hace o simplemente no busca desarrollarse, ¿no sería más honesto liberarlo para que encuentre su camino?
Porque —y esto lo digo sin filtro— hay personas que ostentan cargos y sueldos altísimos haciendo un trabajo mediocre. Y eso no solo es injusto, sino que desmotiva a quienes sí tienen ganas y capacidad.

En el libro se describen varias pautas y pasos concretos para mejorar el rendimiento de los equipos. No los voy a detallar todos acá porque, sinceramente, no me los acuerdo jajaja, pero vale la pena destacarlos, marcarlos y dejarlos a mano para una posible relectura. Quizás algún día te toque aplicarlos en tu trabajo, o al menos reconocer cuándo alguien más los está haciendo bien.

Al final, creo que el objetivo de todo esto es tener personas más contentas, productivas y honestas en el trabajo. ¿Y qué mejor que eso? Un ambiente donde la gente pueda ser directa sin miedo, donde se trabaje con transparencia y no con máscaras. Eso, para mí, ya es un gran avance.

En fin, lean el libro. Yo lo estoy retomando y sé que hay muchas ideas que se me quedan en el tintero, pero si algo me llevo es esto: comunicar con empatía, aunque a veces incomode.

domingo, 19 de enero de 2025

Este dolor no es mio (Mark Wolynn)

Este es de esos libros con historia, no pensé nunca leer algo así. Hace un par de meses atrás se me ocurrió la idea de hacer un cambio en mi cabello, contacté a una vecina que hacía tinturados en su domicilio. Algo nerviosa acudí, no me gustan esos tratamientos que duran como 3 horas. La sufro porque no hablo nada y siempre pienso que las chicas que hacen esas cosas deben pensar que soy super fome, jaja. Me ha pasado con las uñas, pelo, pestañas, en fin. Pero mi vecina fue muy acogedora y tenía más facilidad de hablar que yo. Conocí algo de su historia, lo cual agradezco. Hoy en día, pocas personas se atreven a abrir un poco de ellos mismos para los demás. Las 3 horas se me pasaron volando, hablamos de varias cosas, entre ellas de las constelaciones familiares, y aunque yo tengo cierta reticencia a esos sistemas, jamás me cierro a escuchar; siempre hay algo que te puede aportar. Ahí fue cuando me recomendó ver la serie Mi otra yo, y bueno, creo que este era uno de los libros que aparecía en la serie. Lo fui a comprar a una librería en el centro antes de Navidad, compré dos, y lo curioso es que el libro ha mutado su dueño. No sé quién se quedará con él...

El libro viene a mostrarnos con evidencia científica el origen de los traumas. Si resumimos la obra, eso es: un libro que busca identificar y resolver los traumas. De hecho, podrías quedarte con el subtítulo y listo, eso es todo, jaja. Como crítica, esto puede ser algo que me pasó a mí, pero sentí que iba de más a menos. Comenzó súper potente, con historias y datos biológicos para enganchar, pero ya en las últimas páginas era como más de lo mismo. Me pareció como si el autor hubiera querido estirar el chicle demasiado para poder llegar a un número de páginas. Sin embargo, esta sensación, que además es personal, puede no tener asidero con la realidad. Tampoco considero que esta sensación deba opacar las lecciones aprendidas.

Un libro que me llevo a experimentar con resultados , para mi , impresionantes. 

Volviendo a lo esencial, en el capítulo 2 del libro, al iniciarlo, nos encontramos con esta frase que a mí me hizo plot twist, jaja: "En tu forma biológica más temprana, la de óvulo no fertilizado, ya estás compartiendo un entorno celular con tu madre y con tu abuela". Esto quiere decir que cuando mi abuela estaba embarazada de mi mamá, ya estaba presente en los ovarios de mi madre, yo, es decir, la célula precursora del óvulo del cual yo resulté muchos años después. Esta idea aparece en los libros de embriología. Yo no soy especialista en el área, así que no lo sabía. Tampoco sabía de la epigenética, un campo de investigación que estudia los cambios heredables de la función genética que se producen sin cambios en la secuencia del ADN. Medio enredado eso, pero es lo que decía. De esta parte, lo que recuerdo es que el ADN cromosómico, hasta hace poco, se creía que era capaz de transmitir la herencia genética. Ahora, con años de estudios, los científicos entienden mejor el ADN. Una parte, que corresponde a apenas el 2%, es el ADN cromosómico, responsable de transmitir rasgos físicos como el color de cabello, ojos, piel, etc. El otro 98% es el ADN no codificante, que se creía inservible, pero es el responsable, se sabe hoy en día, de la transmisión de rasgos emocionales como la conducta y la personalidad. Existen unas señales químicas en las células, también llamadas etiquetas epigenéticas, que hacen que se active o no un gen, lo que marca diferencias, por ejemplo, en la forma en que regulamos el estrés en etapas posteriores de la vida. Ante esto, los científicos creían que los efectos del estrés quedaban borrados en las células precursoras de los óvulos y espermatozoides, antes de que pudiera afectar a la generación siguiente. Pero gracias a estas etiquetas y otras moléculas, podemos heredar un trauma originado hasta dos generaciones antes que nosotros. Esto, en términos simples. El libro lo explica con otras palabras más científicas.

A lo largo del libro se va desarrollando la idea de que todo lo que no se dice, se transmite. Hay una serie de estudios que ejemplifican, por ejemplo, que hijos de personas que estuvieron en acontecimientos de mucha violencia y caos también presentaban los mismos síntomas que sus padres, aún sin haber estado presentes. Hay un estudio que se hizo a unos ratones; los sometieron a estrés y luego analizaron a sus crías, quienes, ante los mismos estímulos, respondían como si hubieran sido sometidos al mismo estrés que sus madres. En lo personal, siento que, gracias a estos fragmentos que hacen del libro un contenido serio, se explica o tienen mayor credibilidad los testimonios que luego se ofrecen para ejemplificar lo que la ciencia ha descubierto. Estos estudios nos dan una ventana donde podemos asomarnos a ver los efectos que el estrés heredado puede ejercer sobre nuestras vidas. Hay estudios que nos hablan del estrés en el embarazo, por ejemplo, de cómo afectaba en los nacimientos prematuros y de cómo este tiene un efecto acumulativo a lo largo de las generaciones.

Ahora, recordando algunos casos, creo que el que más me impactó, el más célebre para mí, fue el de un chico de 19 años que acudió a la consulta. Aparentaba unos diez años más; sus ojeras y su semblante hablaban de alguien que no ha descansado, y en efecto, llevaba semanas sin dormir. El terapeuta le pregunta qué siente, y él dice que siente que se va a morir si duerme. Además, a esta sensación le añade que siente mucho frío; se abriga, pero pareciera no desaparecer la baja térmica. Ahondando en la historia familiar (él lo desconocía; al hablar con la mamá, creo que fue que se enteró), se entera de un tío, hermano de su madre, que murió congelado a la edad de 19 años mientras trabajaba. Cuando lo encontraron, lo vieron como si estuviera luchando por su vida. Entonces, se hace la conexión con este acontecimiento, y desde ahí comienza a sanar. No es automático en todos los casos, no es como que, "¡Oh!, sabes que coincides con algún miembro de la familia en tu historia y entonces el problema se resuelve", esto no pasa así como por arte de magia. Pero sí ayuda a entender de dónde proviene el trauma que nos aqueja, aquellos traumas que parecieran no tener ni pies ni cabeza, ni fundamento, como si no fueran tuyos. Yo misma me he sentido así, pero en eso profundizaré más adelante. Finalmente, ¿un trauma siempre es un poco eso, o no? Es algo paralizante que pareciera no tener sentido alguno. No es fácil salir de ese estado mental que te aturde e impide avanzar.

Avanzando en esa misma línea, el libro nos dice que hay dos tipos de memoria. Esta parte me gustó porque me sirvió para ampliar mi vocabulario y nivel de argumentación. Hace poco vi un video donde unos padres le mostraban el mar a su bebé, de no sé, unos 5 meses. Era pequeño, apenas si se podía sostener por sí mismo sentado. Y un brillante comentarista escribió: "Pero no recordará nada". Me dieron ganas de decirle que hay cosas que uno igual recuerda, como los traumas, por ejemplo.

Bueno, hay una parte donde esto se aclara, poniendo de manifiesto que hay dos memorias. Una es la memoria consciente, o declarativa, explícita o narrativa, que es la que nos permite traer recuerdos en forma de datos o sucesos. Hace uso del lenguaje para guardarla; si podemos poner los hechos del pasado en palabras, estamos ante esta memoria. Me imagino, por ejemplo, recordar una vez que fui a la playa con mi familia, etc.

Y está luego la memoria no declarativa, también llamada implícita, sensoriomotriz o procedimental, que funciona sin evocación consciente. No es tan fácil poner en palabras cómo se da con el otro tipo de memoria.. Por ejemplo, andar en bicicleta: cuando te subes, sabes que sabes andar y simplemente andas, no tienes que recordar conscientemente cómo aprendiste. Probablemente nadie se acuerda exactamente del día que aprendió. Yo no recuerdo el día que aprendí, aunque sí recuerdo uno que otro porrazo. No tenemos que analizar el proceso.

Bueno, con este ejemplo, el libro nos dice que a veces no es tan fácil describir con palabras este tipo de "recuerdos".

Entonces, ¿Cómo reconocer o conocer el origen de los traumas? Parece que la respuesta está siempre más cerca de lo que pensamos, en nuestras palabras o frases nucleares. ¿Te ha pasado que describes una sensación o lo que te provoca un acontecimiento en particular, y te parece que esas palabras no provinieran de ti? O incluso, como me ha pasado, sonar un poco exagerada. Bueno, es aquí donde se tiene que prestar atención a lo que se dice... "me siento ahogado", "siento que debería morir".

En mi caso, hay situaciones que me angustian y, si analizo, lo primero que se me viene a la mente es: "no voy a ser capaz, no serviré", "no me podré valer por mí misma". Estas palabras me han acompañado durante muchos años. Mi sorpresa fue mayor al descubrir, conversando con mi padre , que él también cargaba con estas mismas palabras. ¿Y por qué sería tan importante no servir o no valerme por mí misma?. Aun no sabemos a quien pertenece este mantra , pero ayuda saber que no es mío.

Bueno, no siempre se tiene la posibilidad de preguntarles a los padres o abuelos, pero el libro plantea, mediante varios ejemplos, que esas emociones pertenecen a alguien más, alguien que podría remontarse hasta dos generaciones atrás. Y más si fue un hecho que nunca se habló en la familia. Todas esas cosas que se creen enterradas u olvidadas salen a la luz o a flote, brotando en forma de trauma.



domingo, 12 de enero de 2025

Confesiones de una soltera (Paola Molina)

Esta será la primera y última vez que me pase esto. Había escrito mucho, casi terminé el resumen de este libro, pero no le di a "Actualizar" antes de cerrar todas las pestañas.  Por lo tanto, no se guardó. Me costó mucho porque es un libro que tiene demasiada censura, entonces ChatGPT, que uso para que me corrija mis faltas ortográficas, no me ayudó en nada. Así que tuve que escribir todo bien yo. ¡Imagínense mi sorpresa al abrir el blog y ver que no había nada! ¡Todo borrado! Guau, guau, a llorar. Pero bueno, se hará otra vez nomás.

Este libro lo leí hace ya unos años, deben ser unos 8 años atrás. Me sorprendió saber que la autora tiene mi misma edad; creo que compartimos un toque generacional. Es decir, en sus palabras muchas veces noto esa particularidad de los millennials que no veo muy presente en los Zeta o en la generación de cristal, jaja. Ese sentirse como culposo por cosas medio rancias que pensamos y, al mismo tiempo, reconocer y verbalizar claramente lo que nos pasa, creo que es un rasgo bien característico. Yo creo que un libro como este no se daría hoy, en 2025. ¿O sí? Léanlo y juzguen ustedes.

Algunos recuerdos tengo de cuando lo leí. Hoy lo leo con ojos de mamá y me escandalicé, jaja, pero en aquella época me sentí muy identificada y reviví muchos pasajes de mi infancia y posterior adolescencia. Hoy, convertida en una señora del hogar, sin embargo, es otra la mirada que quisiera aportar.

Muchas veces, al leer las páginas, eché de menos algún tipo de análisis más profundo, alguna reflexión extra. Pero el libro es eso: unas confesiones sueltas de varios pasajes de la vida de la autora. Mezcla bien el humor y el drama presentes en el libro. Insisto en que todo lo que me rememore a una época anterior, a mi juventud, siempre lo agradezco porque una se olvida de algunas cosas.

Me causó algo de pudor en una de las primeras líneas. Por ejemplo, ella habla de la mamá, dice que es fea y que se enojó porque un señor de la micro le gritó algo así como “vieja fea” porque no le paró a tiempo o algo así. Ah, y después "Solte", que me costó hacer la asociación, jaja. Solte era por soltera, un diminutivo. 

En ese momento, mientras su mamá bajaba los escalones de la micro (o autobús, para el público internacional), comienza a mirarle los pelos de la nariz, la papada, los dientes menos, la vestimenta poco agraciada, y se avergüenza un poco de tenerla como madre. Hace ahí un comparativo con las otras mamás más jóvenes y regias de sus compañeros. Quizás haya sido el nivel de detalle, o tal vez que soy poco observadora de las facciones de las personas, lo que me causó algo de incomodidad. O quizás es el hecho de que yo nunca vi a mi mamá así; ella es regia.

Me daría pena que la Marti me viera así, vieja y gorda, en algún momento de su vida. Puede pasar. Cuando ella vaya al colegio, seré una mamá de 40, y quizás sus amigos tengan mamás más jóvenes, no lo sé. Bueno, ahí la Solte empieza a imaginar la vida virginal de su mamá, como que siente pena por ella porque asume que luego de su padre tuvo escasa vida sexual, como si a cierta edad ese tema dejara de importar. Un día, la mamá la va a buscar al colegio y unos compañeros se burlan a sus espaldas. Debió sentirse bien cuando le asesta un golpe en la cara al tal Maikol por burlón.

La narración del libro se centra en detalles íntimos de la vida de Solte. De su acercamiento a lo sexual, como fue su primera vez, sus relaciones con los hombres, el breve encuentro con su padre , la muerte de su madre.

Solte cuenta que descubrió el lugar donde la tía guardaba unas revistas medias porno y así aprendió, de mala manera, la palabra "sexy" y todo lo que había que hacer para agradarle a un hombre. Me sigo espantando que una niña haya podido ver esas cosas sin que un adulto se diera cuenta y educara al respecto. ¡Qué horror! Esto me hace pensar que tendré que conversar con la Marti llegada cierta edad. 

Yo misma tengo una historia al respecto que les relataré, es horrible, jaja, bueno, no tanto, pero cuando tenía casi la misma edad de Solte, unos 8 o 10 años, descubrí también unas revistas en el baño. Las dejaba el degenerado de mi padrastro a la vista de todos, y además tenía una repisa donde las coleccionaba, no las conté pero si hago un recuento visual, dado el ancho y multiplicado por el largo de la repisa aproximadamente tenía unas 300 ejemplares, gastando plata en puras weas, pero claro para comer pan no teníamos, este es un calculo y rabia que me da ahora al reflexionarlo en aquella época solo veía esas revistas alimentada por una mal sana curiosidad infantil. Bueno el punto es que esa fue la primera vez que vi "porno", vi a una mujer con las piernas abiertas no se veía su rostro solo piernas , abajo de ella un tipo con la boca abierta esperando recibir un chorro de agua o algo así. pero saben lo que mas me llamo la atención ? fue la champa, el tremendo afro de la mujer, unos pelos que nunca había visto en mi vida  jajaa. que chistoso ahora que lo pienso el pelo en la zona intima es mal visto pero en los 90 no. Supe que era mujer porque tenia unos tacos y piernas sin pelos pero ahora que lo pienso pudo ser cualquier cosa ajaja.

Bueno, volviendo a Solte, hay una historia con el Dani, el pololo drogo de turno. Ellos van al zoológico. ChatGPT, ayúdame, no estoy promoviendo la droga, solo es un resumen.

Empiezan a caminar en su estado drogado, se separan y de repente llega el Dani con un reloj aparentemente robado, y aquí Solte le manda un discurso tan penca, wn. Pero yo digo 'penca' ahora porque seguro, si hubiera tenido esa edad, lo habría aplaudido. Le dice que cómo se le ocurre robarle a las personas, que ellos le roban a la multitienda, al gran empresario, no a las personas. A lo que puedo decir  : 
Solte, en la vida, la manera en que justificamos nuestras acciones tiene mucho peso sobre quienes somos. Si bien es cierto que algunas estructuras, como grandes empresas, pueden parecer impersonales, eso no hace que sus empleados o las personas afectadas dejen de ser parte de la ecuación. Robar no solo impacta a un 'gran empresario' o a una 'multitienda', sino también a quienes trabajan arduamente para que esa tienda funcione. No hay justificación para el robo, porque el daño causado, aunque sea indirecto, también tiene consecuencias reales sobre las personas que están en la base de esa cadena. Cada acción tiene un impacto, y ser consciente de ello nos hace responsables de nuestras decisiones, sin importar la magnitud del daño que causemos.

Otra historia en la que me identifiqué fue la de la copa menstrual. Nunca, eso sí, había visto el enfoque de usarla por una cuestión medio comunista y progre, y que no contamina. La uso porque es mucho más cómoda. No ponérsela, en eso estamos claros, es un lío.

Ya llegando hacia el final, Solte nos cuenta cómo andaba con muchos tipos. Era como la mechona califa en la U, que se metía con todos. Yo misma conocí gente así en el instituto y créanme que esa persona terminó con guagua y el peor weón. Menos mal, Solte parece que se libró de eso, aunque creo haber leído de algún test de embarazo negativo. Algunas confesiones son muy fuertes, aun para mí que me consideraba de mente abierta, jaja, y he leído varias cosas. Pero causa impacto al leerlo en primera persona. 

Bueno, eso último creo que responde a un vacío en lo más profundo de querer estar con alguien, pero más que nada para no estar sola. Me sentí identificada, aunque mi vida en lo sexual jamás ha sido tan activa. Crecí con asco al sexo, de verdad que ver a tu mamá teniendo relaciones es algo que te marca. Por eso, a lo mejor siempre quise ser monja.

Hoy en día, la autenticidad se ha convertido en una rareza, y cuando encontramos algo genuino, como este tipo de testimonios, se siente como un respiro. Vivimos rodeados de una constante presión por encajar en moldes predefinidos, desde las redes sociales hasta las expectativas de la sociedad. Por eso, leer confesiones sinceras nos recuerda que todos somos humanos, con historias, inseguridades y momentos de vulnerabilidad. Eso es lo que realmente nos conecta, más allá de la perfección que a veces se quiere mostrar. La verdadera fuerza está en ser fiel a uno mismo, sin importar las etiquetas ni las apariencias.

Un libro exquisito que puedes llevar a una tarde de piscina o playa para leer. Te lo leerás en un rato y, además, tendrás contenido para hablar. Es el tipo de lectura perfecta para esos momentos en los que buscas algo que te atrape sin ser demasiado pesado, algo que te haga pensar y al mismo tiempo te permita relajarte. Es el equilibrio ideal entre entretenimiento y reflexión, ideal para compartir ideas y conversaciones con quienes te rodean.



 

sábado, 11 de enero de 2025

Elon Musk (Ashlee Vance)

Hace no mucho en la tele oí hablar de Elon Musk, no era la primera vez ni me era desconocido, pero recuerdo haber sentido molestia y ese sentimiento de injusticia que te invade cuando dicen algo de un ser querido sin conocerlo. Y por ser querido me refiero a uno mismo. Varias veces he oído, sin querer, conversaciones sobre mí donde me tachan de todo menos de lo buena persona que soy, jajaja.

En fin, volviendo a Elon, el periodista pregonaba sobre hasta dónde podía llegar la ambición de los empresarios por vender lo que sea. Esto a causa de que uno de sus cohetes había roto parte de la atmósfera, no sé si la estratosfera, exosfera, no sé cuál capa, pero la cosa es que se había hecho una especie de agujero. Y el tipo le daba vueltas una y otra vez a la ambición: que hasta dónde puede llegar, que estos millonarios ya no saben en qué gastar la plata, que no le tienen amor al planeta y bla, bla, bla.

Hasta ese entonces, con lo poco que sabía de Elon, me parecía una aseveración bastante injusta. Pocos días después me compré este libro para conocerlo más, desconociendo que era un libro que solo se extiende hasta el 2018 aprox. Después note que hay varias ediciones del libro y esta es la primera, hay otra que es del 2023 y es muy probable que existan mas, sobre todo cuando Elon logre su cometido. Bueno siempre se aprende algo nuevo y para conocer sus origines al menos el libro es suficiente, si me quede con ganas de tener por escrito una actualización de lo concerniente a Elon y sus empresas. 

Es un libro que te acerca al empresario multimillonario, pero desde una perspectiva más humana. Al igual que me pasó con otros libros de emprendedores, se me activan esas ganas de luchar y seguir sufriendo por lo que anhelas, de no rendirte, de perseverar, que eso lo es todo. Aunque, en este caso, no es tan así como dicen algunos. En una entrevista, el mismo Elon aconseja no hacer lo que él ha hecho "porque duele, el cerebro y el corazón". Y yo he sentido ese dolor. Alguna vez también trabajé muy, muy duro y, aunque aún me cuestiono si eso sirvió de algo o lo que vino después fue producto solo de mi talento y perseverancia, siento que tuvo sus repercusiones.

Para no quedarme en tanta cháchara sobre mí, diré que me sorprendió saber que Elon es de origen sudafricano. Eso sí, no fue pobre; su padre era ingeniero y tenían una buena posición económica considerando el lugar donde vivían. A muy temprana edad, Elon programaba y vendió un juego que él mismo elaboró. El asunto es que creaba y luego vendía empresas para fundar otras. Me imagino, después de leer, que el objetivo siempre fue tener una empresa a la altura de SpaceX.

Desde niño, se leía todo lo que tenía a su alcance, un ávido lector, y no solo eso: además aprendía de cada uno. Me estoy adelantando, pero para los que piensan que Elon es autista o Asperger, hay una parte donde deja en evidencia –y yo también lo creo– que, lejos de cualquier diagnóstico que pudiera dar un ADOS-2, lo cierto es que Elon es más bien un superdotado, algo así como Einstein.

La idea con Zip2, su primera empresa que fundó con su hermano, era algo así como una guía en internet de Páginas Amarillas. Esto es lo que me acuerdo: era como posicionar al restaurante de turno en una página para que así lo pudieran localizar los clientes. Muy a los becarios de Google, me parece. Bueno, quizás hay relación por la estrecha amistad que tienen él y Larry Page.

Me pasa que recordé un poco al fundador de Nike, que viajaba por aquí y por allá consiguiendo dinero, haciendo como un puerta a puerta, dejando los pies en la calle –como se dice– por conseguir el objetivo, sin contar con ningún robusto plan empresarial, ofreciendo porcentajes de la compañía a cambio de una módica inversión. Aun así, pareciera que, a puro bla bla, Elon y su hermano Kimbal lograron sustentarse.

Lo que habla de un alto poder de convencimiento también. En varias partes del libro se hace alusión a lo seguro que es Elon, tiene un gran nivel de convicción y pareciera, en realidad, que todo en él es desmesurado: su inteligencia, tesón, perseverancia, visión, compromiso. Y, al mismo tiempo, se presenta para muchos como alguien despiadado, impersonal, poco empático y obstinado. ¡Ya quiero ser como Elon, jaja!

Me recordó por instantes a un jefe que tuve. Elon era muy optimista con los tiempos de entrega de sus productos, lo que para él significaba un día de trabajo teniendo en cuenta las mejores condiciones que debían cumplirse. En la práctica, se traducía a semanas de esfuerzo y trabajo. Creo que, de todas las empresas, lo que más me impresionó fue saber todo el trabajo que hay detrás de SpaceX.

Ya sin tener conocimientos de prácticamente nada relativo a lo astronáutico, me imagino que debe ser algo imposible para mí de entender. Se morirían al saber todo lo que se trabaja para que un cohete despegue. Es un trabajo multidisciplinario impresionante y, si solo una parte de toda esa gran red falla, aunque sea mínima, se va al carajo todo. Hoy sabemos que Elon fue exitoso, pero sus inicios, y hasta no hace mucho, no fueron así. Elon se levantó fracaso tras fracaso como nadie, como si eso no fuera razón para decir basta.

Ojo que, para muchos, sí lo es. Su tolerancia a la frustración es altísima. O sea, no hay que quitar para nada mérito a las personas que trabajaron con él. Conseguía siempre a los mejores profesionales porque estaba seguro de que así podría lograr los mejores resultados. En una parte decía que trabajaban cerca de 90 horas semanales, que él estaba ahí presente "hinchando", como se dice, para que la gente trabajara. Muchos le temían, otros lo admiraban, y así transcurrían los días, error tras error, su gente estuvo en una isla preparando lanzamientos , mas que nada intentos de lanzamiento con muy poco éxito.

Los rusos se rieron de él, le vendían unos cohetes a un precio que no estaba dispuesto a pagar, ¿y qué hizo Elon? Fue y construyó sus propios cohetes. Si estaba en desacuerdo con algún proveedor, bueno, él iba y lo hacía él mismo. Como el clásico dicho. Quizás algunas personas, alimentadas con lo poco que saben de Elon, consideren esto que voy a decir como ingenuo de mi parte, pero le creo a este hombre.

Cuando dice que llegará a Marte, que lo colonizará y nos salvará como especie, estoy segura de que estamos ante nuestro salvador. Elon vino a refrescar el sueño de poblar otros planetas, nacido de programas como star trek o las guerras de las galaxias. Está pensando mucho más allá, un verdadero innovador. En un ejemplo que daba, no sé si él o alguien que hablaba de él en YouTube, decía: imagínate si a esas personas que andaban a caballo les hubieras preguntado qué necesitaban de su caballo, cómo les gustaría que fuera. Es posible y altamente probable que te dijeran: "necesito que sea más rápido" o "que coma menos".

Entramos en lo que podríamos denominar "reinventar la rueda". Desconozco la historia detrás de la creación del primer automóvil, pero dudo que los ingenieros detrás hayan estado pensando en crear un caballo más veloz. Inventaron algo nuevo, creando una necesidad que creían tener cubierta. La gente común y silvestre no piensa más allá, se conforma y vive con lo que tiene, como reflexión si estas buscando un mercado innovador, debe pensar en algo que necesiten pero que no sepan , no crear caballos voladores.

De ahí que muchos no estén ni ahí con que se colonice Marte o que puedan llevar una planta para generar oxigeno. Muchos se ríen o dicen: "locuras de los multimillonarios". Los más progres dicen que Elon quiere financiar viajes turísticos a la Luna y Marte, frivolizando el real deseo de este hombre: salvar la vida humana. Si soy sincera nunca he visto , en ninguna de las entrevista a Elon que el mencione eso de ir a Marte por mero placer.

En un pasaje del libro, él mismo dice que solo iría a Marte si supiera que su legado continuaría a salvo tras su muerte. Está tan comprometido y tan seguro de que puede lograrlo que tampoco se arriesgaría en un viaje que podría no tener vuelta.

Algunos pasajes donde mejor se manifiesta la personalidad trabajólica, pero a la vez carente de empatía de Musk: se cuenta que en Zip2, cuando los empleados iban a casa por la noche y luego volvían en la mañana, descubrían que Elon había cambiado su trabajo sin decirles nada. En un tono prepotente, él decía más tarde: "Sí, contábamos con algunos ingenieros de software excelentes, pero yo era capaz de programar mucho mejor que ellos. Así que entraba y arreglaba su puto código". "Me frustraba esperar a que hicieran sus cosas, así que arreglaba la programación de aquellos imbéciles y la hacía funcionar cinco veces más rápido".

Ya me veo con un jefe así. Para mí, admirable. La mayoría te tratan mal sin saber siquiera cómo ellos mismos hacer mejor tu trabajo, pero este tipo, Elon, iba en serio. Lo hacía él. Ya me imagino, si hubiera tenido alguien así, creo que le hubiera perdonado lo grosero tan solo por ver su genialidad.

Lejos de quedarme con una imagen de alguien gruñón, poco empático, altanero, prepotente, etc., etc., prefiero quedarme con el visionario que es. Un revolucionario, un futurista. Se ríen de sus locuras, pero díganme, ¿Cuántos se reirían hoy ustedes de la gente que no hubiese creído en hacer transferencias o transacciones de dinero de manera inmediata y además segura, o de tener autos eléctricos que contaminen menos, o de ser un emprendedor con tu propia página web? Todo eso alguna vez fue ridículo, impensado: "¿Para qué, si con lo que tenemos estamos bien?". Lo mismo pasa con ir a Marte.

Como he dicho, yo sé apreciar y admirar la inteligencia, perseverancia y compromiso a toda prueba de las personas, la brillantez. Y con eso he perdonado otras falencias comunicativas. Sí he conocido colegas muy brillantes, pero con escasas habilidades sociales. Se les perdona por lo primero.

Sin embargo, yo no soy el mundo entero, jajaja, y menos tengo experiencia lidiando entre peces muy gordos. Quizás otro gallo cantaría si yo tuviera mucho dinero y tratara de mantener a flote una empresa que creé, y llega un tipo a decirme cómo podría hacer mi empresa mejor. Quizás lo mandaría lejos, obviando el beneficio final de sus conclusiones.

Lo que quiero decir es que esto puede que haya jugado en contra de Elon. Su paso por PayPal, por ejemplo, hay controversias y no hay un consenso claro sobre quién casi hunde la empresa. Lo cierto es que eso no ocurrió. Podemos decir que su ego y su carácter sabelotodo e intransigente generan fracturas duraderas y profundas en sus empresas.

En el plano personal, el libro nos cuenta un pasaje bastante triste en la vida de Elon: la muerte de su hijo Nevada Alexander Musk con Justine. Tenía solo diez semanas, justo cuando se anunciaba el acuerdo con eBay (eBay compró PayPal). Lo habían dejado boca arriba, pero cuando volvieron a verlo, había dejado de respirar, lo que llaman muerte súbita del lactante. Tras este terrible acontecimiento, Elon declaraba a su círculo más íntimo que hablar de eso le producía una profunda tristeza; según él, no entendía por qué había que hablar de cosas tan tristes. Decía que no hacía ningún bien de cara al futuro, que si tienes otros niños y obligaciones, revolcarte en la tristeza no es bueno para los que te rodean. Aunque entiendo su punto, se me hace un poco difícil compartirlo. Ya lo entenderán cuando lea y resuma "Este dolor no es mío", el libro que estoy comenzando ahora, pero eso vendrá después.

Luego de la muerte de su hijo, Elon se dedicó en cuerpo y alma a SpaceX. Como es la tónica de Elon, se encargó de contratar a los mejores profesionales del área que necesitaba, exigiéndoles siempre el máximo y más de sí mismos, no solo contrataba aquellos que habían tenido las mejores notas si no a los que además habían hecho algo especial con ese talento. Aquí me surge una duda que, terminado el libro, no me quedó clara: ¿realmente valía la pena todo ese esfuerzo? Es decir, trabajar 90 horas semanales debe tener un beneficio económico que lo justifique. Contrataba por lo general a gente joven, quienes muchas veces carecían de una vida familiar y estaban dispuestos a sacrificar todo su tiempo libre por algo que les apasionaba. Pero, al mismo tiempo, estaban trabajando, entonces esa dicotomía no sé si era tan real. Quizás Elon pensaba que el simple hecho de estar haciendo algo tan importante para él ya era suficiente pago. Claro, no trabajaban gratis, y estoy segura de que los sueldos debían ser altos, pero no sé si tanto como para compensar el nivel de esfuerzo. Hubiera sido interesante conocer cifras.

Como ejemplo, les contaré que una vez trabajé por 800 mil pesos. No sé si hacía 90 horas semanales, pero se me exigía muchísimo: trabajábamos de 9 de la mañana hasta las 4 de la madrugada muchas veces. Pero no era un proyecto digno de sacrificar tu vida. Justo en aquel entonces, mi abuelo estaba muriendo de cáncer y no pude estar con él lo suficiente por ese trabajo. Si me preguntan ahora, con perspectiva, si valió la pena, diría que no, en absoluto. Podría haber sacrificado menos y haber tenido buenos trabajos después igual. Es cierto que después de ese trabajo mi sueldo se triplicó, pero aún así, no le atribuyo gran cosa a esa experiencia.

Volviendo al caso de los ingenieros de Musk, creo que él les pagaba más y, considerando que contrataba genios, probablemente estaba bien. A pesar del esfuerzo, hoy sabemos con perspectiva que sí valió la pena. Me imagino que para los currículums de esos ingenieros debe ser muy valioso haber trabajado en SpaceX. En mi caso, no tanto, jajaja. Lo que hacían estos tipos, como explotar motores una y otra vez, probar nuevos materiales, analizar qué falló en el caso anterior, me parece mucho más apasionante que estar creando una plataforma para que unos proveedores de plátanos suban sus productos. Sin desmerecer, claro.

Incluso estuvieron en una isla, como aborígenes de una tribu, intentando construir una plataforma para despegar cohetes (En este caso el despegue del falcon 1 ). A veces, sin comida. En el libro, la anécdota parece emocionante, aunque con tintes de que pudo ser algo terrible. Leí hace poco que los ingenieros se quedaron sin comida y se negaban a trabajar. Más que negarse, ¿quién puede? Imagínate el nivel de conocimiento, fuerza y concentración que debían tener, todo eso sin combustible, imposible. Destaco el alto nivel de tolerancia a la frustración de todos los ingenieros: fallar una y otra vez hasta conseguirlo, si hasta se lanzaban al mar en busca de las piezas que explotaban tras los lanzamiento fallidos, una locura.

Hoy ves un despegue del Falcon 9 y quedas impresionado. Conocer un poco de la historia detrás de eso conmueve hasta las lágrimas. Varias veces sentí esa congoja leyendo el libro. Es un verdadero gozo para el alma cuando, después de tanto intentarlo, lo logras por fin. La gente ve el resultado, no el proceso. Ese proceso tortuoso de lograr algo impresionante.

Una anécdota muy buena: Hollman, el ingeniero a cargo, pierde sus gafas en una ocasión. Los que usamos lentes sabemos que no tenerlos es horrible, es como quedar discapacitado. Sus gafas cayeron por un extractor de humo en la zona de pruebas en Texas. No tenía tiempo ni siquiera para ir al oftalmólogo, así que se las arregló con unas antiguas. Pero no es lo mismo. Hollman expresó su rabia, absolutamente justificada, diciendo que ya era demasiado el desgaste y lo de las gafas el colmo, sin saber que Elon lo estaba escuchando. ¿Saben qué hizo Elon? Lo despidió... no, mentira, le pagó la cirugía láser. Me encanta la forma de resolver problemas, jajaja. Una vez también me pasó algo parecido, pero no tuve un jefe tan bueno. Más de una vez pegué mis lentes con scotch y seguí trabajando.

Elon puede ser muy exigente, pero se asegura de que nada se interponga en tu camino, según sostuvo más adelante Hollman.

Con Tesla, bueno, Elon era socio inversor por lo que entiendo, pero su trabajo ahí es destacable, por decir lo menos. Me gustan este tipo de libros porque uno puede ver realmente todos los problemas que enfrentan los empresarios o emprendedores, que tanta gente odia sin pensar en lo complicado que es sacar adelante una empresa así. No estuvieron exentos de problemas del tipo: proveedores que demoran en construir piezas, que no son lo suficientemente prolijos, que no las hacen como se pide y hay que devolverlas.

Además, se suma que la lógica de Elon siempre fue abaratar al máximo posible los costos. Imagínense: mandan a hacer algo a un país donde es más barato, pero igual hay que transportarlo y esperar a que llegue. Finalmente, muchas piezas (no sé si todas, pero es probable que sí) decidieron fabricarlas en su propia planta. Para eso, de nuevo, contrató a los mejores.

Alrededor del año 2006, cuando la empresa aspiraba a lanzar al mercado el Roadster, los ingenieros se enfrentaron a un grave problema. Decidieron probar qué pasaba si las baterías del Roadster se incendiaban. Tomaron 20 baterías, las unieron con cinta adhesiva, colocaron la resistencia de una estufa eléctrica en medio del paquete y la conectaron. El resultado, como pueden imaginar, fue que el conjunto salió disparado como un cohete. Ahora, en lugar de 20, el Roadster tendría cerca de siete mil baterías. Imagínense la catástrofe: el auto más inseguro y caro del mundo, jajaja.

Es importante tener en cuenta que estos autos, aunque ahora están más al alcance, en aquella época estaban destinados a un grupo selecto de personas millonarias. Gente que había pagado la reserva del auto, unos 90 mil o 120 mil dólares, algo así tenía que ser.

Hace poco vi un Tesla acá en el mall; costaba cerca de 40 millones de pesos chilenos. O sea, lograron abaratarlo, jajaja.

Pasaron bastantes años y muchas pruebas y errores para que Elon lograra verse como la estrella que es hoy. Por muchos años, e incluso ahora, hay gente que lo considera un tipo que promete pero no cumple. Aunque la imagen que se tiene de él ha mejorado mucho, todavía hay detractores. Muchos se quedan con sus frases polémicas o su tendencia política, y lo ven simplemente como un empresario millonario que lleva a la quiebra las empresas. Pero dudo que esas personas entiendan siquiera su forma de trabajar o de ver la vida.

Este tipo es un genio, y quiero dejarlo aquí escrito: si la humanidad logra salvarse, si logramos perpetuar nuestra especie, será gracias a él y a su incansable trabajo, y no al tuyo, que solo criticas sin hacer nada bueno por nadie.

Elon ha sido duramente criticado por la prensa, sobre todo por establecer fechas que después no cumple. Esta es una de las costumbres que más problemas le ha causado, especialmente cuando Tesla y SpaceX intentan sacar productos al mercado. Una y otra vez, Musk ha tenido que aparecer públicamente para justificar sus retrasos.

En una ocasión, respondió sobre el lanzamiento tardío del Falcon 1:
"¿En serio? ¿Eso dijimos? De acuerdo, eso es ridículo. Creo que, sencillamente, no sabía de qué estaba hablando. Solo tenía experiencia previa en programación informática, y sí, se puede escribir un montón de código y lanzar una página web en un año, no hay problema. Pero esto no es software; con los cohetes no funciona así."

El error de Musk es ser demasiado optimista. Calcula el tiempo basándose en la idea de que todo progresará sin inconvenientes y asume que los miembros del equipo tendrán su misma capacidad y ética de trabajo. Básicamente, piensa que todos son como él.

Esto me recuerda a alguien a quien quiero mucho, pero que en el trabajo es implacable. Algún día le mencionaré que encuentro que se parece mucho a Musk: exige demasiado, jajaja.

Cuando le preguntan a Musk sobre este enfoque, responde algo que tiene bastante sentido. Resumiré su idea porque ya he escrito mucho, y todavía hay un par de cosas que quiero desarrollar antes de finalizar. (Un saludo para mi hija Martina, si me está leyendo. Es la única persona en este mundo para la que me gustaría dejar este legado. Te amo, hija. Ojalá este blog nunca muera).

Elon dice, respecto a sus plazos poco realistas, que si estableces una fecha límite, harás todo lo posible por alcanzarla. Puede que en el camino surjan inconvenientes, pero la disposición para terminar en ese plazo estará. Si, en cambio, das una fecha más amplia, es probable que haya un incremento de tiempo arbitrario porque mentalmente asumimos que hay tiempo suficiente.

Tiene su punto. Aunque nunca se puede estimar perfectamente considerando los errores, creo que si trabajamos con personas profesionales, se puede establecer una fecha límite. Pero también pienso que podría haber dos fechas: una "fecha equipo" y una "fecha cliente". La fecha cliente siempre debería ser mayor a la del equipo, así todos estarían felices.

La compra de un Tesla, al menos según entiendo, es toda una experiencia única, diferente a la que conocemos hoy en día. Para el Model S, por ejemplo, no vas a un concesionario típico. Tesla vende sus modelos en sus propias tiendas de lujo o directamente a través de su sitio web.

En estas tiendas, puedes sentarte en un modelo y luego personalizarlo en una pantalla gigante. Al finalizar, los clientes tocan la pantalla con entusiasmo y zas, aparece su futuro Model S. Los vendedores no trabajan a comisión ni intentan convencerte de comprar extras. Da igual si compras el auto en la tienda o por internet, Tesla lo entregará donde quieras con una ceremonia especial. Incluso puedes optar por recogerlo en Silicon Valley, donde te invitan a realizar un recorrido por las instalaciones de la fábrica.

Después de la compra, no tendrás que preocuparte por cambios de aceite ni ajustes; no los necesita. Si algo falla, Tesla recogerá el vehículo y te dejará un auto de cortesía mientras reparan el tuyo. Esto es una revolución en el servicio posventa para autos fabricados en serie.

Por ejemplo, algunos propietarios se han quejado de problemas técnicos, como manijas de puertas que no se desplegaban correctamente o limpiaparabrisas con velocidades irregulares. Errores imperdonables en un auto tan caro, ¿no? Pero Tesla resuelve estos problemas de forma inteligente. Mientras el propietario duerme, los ingenieros de Tesla se conectan al auto vía internet y descargan actualizaciones de software. Cuando el dueño despierta, los problemas han desaparecido, como por arte de magia.

Además, el auto cuenta con aplicaciones para smartphone que permiten, por ejemplo, encender el aire acondicionado a distancia o localizarlo en un mapa. Una maravilla tecnológica.

Craig Venter, el científico que descifró por primera vez el ADN humano y uno de los primeros propietarios de un Model S, señaló: "Ha cambiado todo lo relacionado con el transporte. Es una computadora sobre ruedas."

Los primeros en comprender lo que Tesla había logrado fueron los tecnófilos de Silicon Valley. Estos pioneros, dispuestos a gastar cerca de 100,000 dólares en un producto que quizá no funcionara, ayudaron a Tesla a recibir la inyección de capital y confianza que necesitaba. Con el tiempo, el Model S se convirtió en un símbolo de estatus. Incluso apareció en revistas como Auto del Año.

Reflexión sobre Elon Musk y su misión

Después de leer este libro, veo a Musk como alguien que anhela y necesita resolver un problema existencial. Ve a la humanidad en peligro y quiere arreglarlo. Los errores en el trabajo o las malas ideas en reuniones no le disgustan como personas, sino como impedimentos para alcanzar ese objetivo. En un mundo donde todo se toma a lo personal, es difícil explicar este punto.

Su aparente falta de empatía está relacionada con su sensación de urgencia, como si fuera el único que comprende la magnitud de la misión. Esto lo hace menos tolerante porque sabe lo que está en juego: salvar a la humanidad y colonizar Marte.

Musk siempre dice que ruega a la gente que comprenda su objetivo, que no es prosperar en el mundo de los negocios. En 2014, anunció que Tesla pondría en código abierto todas sus patentes. Muchos creyeron que era una trampa, pero Musk explicó que quería que más personas fabricaran y compraran automóviles eléctricos. Para él, el futuro de la humanidad depende de ello. Las ideas, afirma, deben circular libremente. (Me pregunto si finalmente lo hizo).

Uno de los mayores admiradores y amigos de Musk, Larry Page (cofundador de Google), dijo:
"Bueno, ¿qué podría hacer este hombre por el mundo? Resolver el problema de los automóviles, el calentamiento global y convertir a los humanos en una especie multiplanetaria."

Inspiración personal

Termino este libro pensando que Elon Musk es excepcional. No solo tiene conocimientos de ingeniería, física, negocios, organización y liderazgo, sino también una fuerza de voluntad, determinación y perseverancia a toda prueba.

Este libro es un mensaje poderoso: nunca rendirse, trabajar por lo que crees. No tiene que ser algo tan grandioso como salvar a la humanidad. Puede ser algo más sencillo, como llevar la experiencia de comprar un ticket a niveles extraordinarios, preparar un café inolvidable, tejer una prenda especial o desarrollar un software que simplifique la vida de las personas.

Algo que realmente te apasione.

A propósito, estoy comenzando un proyecto, y este libro me dio el combustible que necesitaba. Es un aliciente poderoso.


domingo, 22 de diciembre de 2024

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Stieg Larson) Millennium 2

Llevaba tiempo sin volver a leer este libro que comencé en noviembre y debí terminar ese mes junto con otros libros más. Sin embargo, el agotamiento mental de la vida misma había impedido que retomara la lectura. La retomé como último estertor de este año, y lo que parecía una simple historia a las pocas páginas leídas retomó el interés del primer libro. Dudaba que lo superara, pero volví a llenarme de emociones encontradas página a página, de exclamaciones y de mi típica frase: “¡Puta, el libro pa’ bueno!”, que reiteré durante la lectura.  

El segundo título de la saga *Millennium* ahonda en la vida de uno de sus personajes más célebres. Comienza el libro con lo que aparentemente es un secuestro, donde la víctima es Liz. Luego nos presenta a una Lisbeth que viaja y se aloja en hoteles lujosos, tiene un romance con un joven muchacho al que luego salva de un huracán, además de salvar a una mujer de su maltratador esposo. Desconozco si más adelante(otro libro) esta historia toma relevancia, porque en las primeras páginas pareciera que para allá va la trama, pero luego se ve que no.  

Además de la obsesión por las matemáticas (esto es, resolver el teorema de Fermat), Lisbeth pareciera llevar una vida bastante acomodada, libre de preocupaciones, e incluso parece que comienza a disfrutar de los réditos de sus investigaciones, comprándose ropa nueva, además se somete a una cirugía de aumento mamario.  

Por otro lado, Mikael intenta en reiteradas ocasiones contactarla por el simple hecho de saber cómo ha estado. La considera una amiga. Recordemos que, luego de verlo con Erika, su amiga, muy afectuoso, Lisbeth decide no saber más de él. Se había enamorado y le habían roto el corazón.  

Todo transcurre normal, tranquilo. *Millennium* está por publicar un libro donde dejaría al descubierto una red de trata de blancas en la que participaban personas muy influyentes e importantes del círculo político, jurídico, económico, etc., del país. Dag Svensson, autor del reportaje que ha invertido todo su tiempo en la investigación, anuncia que destapará un gran escándalo.  

Después de sus lujosos viajes por el mundo, Lisbeth vuelve a su hogar en Lundagatan y decide dárselo  a su amiga/pareja sexual, Mimi. Ella se lo cuestiona pero   finalmente acepta. Mientras tanto, Lisbeth, sin decirle nada, se muda a un lujoso departamento.  

En las sombras, Lisbeth sigue vigilando a Mikael. Por otro lado, Nils Bjurman comienza a fraguar una venganza contra Lisbeth que tendrá fatales consecuencias. Bjurman contacta a un mafioso tipo rubio para llevar a cabo su venganza. En paralelo, comienza a averiguar sobre Lisbeth, intentando encontrar alguna información que le parezca relevante. Es así como encuentra datos acerca de “todo lo malo”.  

Como ya sabemos, Lisbeth es una talentosa hacker que se infiltra en los ordenadores de manera audaz. Es de esta manera que llega a la investigación de Dag, dando con un nombre familiar: “Zala”. Entretanto Lisbeth realiza visitas a Bjurman recordándole su pacto.  

Una noche, Lisbeth va a conversar con Dag y Mia para averiguar cuánto saben de Zala. Al parecer, Lisbeth guarda un gran interés por encontrarlo también.  

Durante la historia, se narran los crímenes asociados al tráfico de mujeres. Una de las víctimas fue encontrada asesinada con señales de haber sido brutalmente velada. Faltan unas semanas, solo unos cuantos ajustes, para publicar el libro bajo el patrocinio de *Millennium*, mientras Dag afanosamente complementa la información recaudada.  

La historia da un giro casi inesperado, y digo “casi” porque, hasta el momento, todo parecía ir muy tranquilo, tanto que se esperaba algo que conectara nuevamente a los personajes con la trama en curso. Dag y Mia son asesinados la misma noche que Lisbeth los visita, noche en la que Mikael también se encontraría con ellos, siendo quien descubre el doble homicidio.  

En el lugar de los hechos se encuentra el arma homicida, la cual presenta dos huellas: una de ellas es de Lisbeth, y la segunda pertenece a Bjurman, quien es encontrado muerto en su vivienda. Las sospechas recaen en Lisbeth, y se emite una orden de captura en su contra.  

Es aquí donde las cosas comienzan a ponerse muy mal para Lisbeth, y empieza a aflorar un sinfín de informaciones sobre su persona. Es catalogada como una psicópata violenta, una incapacitada mental capaz de matar a cualquiera que se le cruce. Los periódicos sensacionalistas no tardan en publicar información engañosa.  

Desde este punto, comienzo a llenarme de ese sentimiento de injusticia hacia Lisbeth. Todo el mundo empieza a verla como una amenaza, cuando en realidad es todo lo contrario. Causa indignación que no conozcan su verdadera historia, y más aún que Bjurman quede como una pobre víctima después de lo que ya sabemos que le hizo. Lisbeth es tratada como una retrasada, cuando en realidad es tremendamente brillante.  

Aunque no son pocos los que conocen a la que podríamos llamar la verdadera Lisbeth, poca credibilidad tendrían en comparación con el diagnóstico de su médico tratante, quien recalca lo peligrosa que es. Además, algunos compañeros y una profesora de colegio salen a hablar de ella, diciendo que le tenían miedo.  

Es injusto, porque sabemos, los lectores y quienes podríamos llamar sus amigos, que ella actúa solo si las circunstancias lo ameritan. Lamentablemente (o no tanto), su respuesta suele ser mucho más contundente y devastadora que la agresión inicial, pero siempre está totalmente justificada. Claro, la otra parte recibe un golpe peor, pero con toda razón y justicia.  

Dentro del transcurso de la historia, se desarrollan tres líneas de investigación, dos de las cuales buscan demostrar la inocencia de Lisbeth, aunque esto no se diga literalmente. La investigación principal recae sobre el comisario “Burbuja” (no sé si realmente ese era su cargo, pero digamos que sí, policía jefe o algo así). Ese es su apodo, pero se apellida Bublanski. Lo llamaré Burbuja porque es más fácil.  

De manera secundaria, Armanskij, su exjefe y amigo, envía a cooperar con la investigación a dos de sus hombres, uno de los cuales odiaba a Lisbeth. Por su parte, Mikael también busca encontrar a Lisbeth y probar su inocencia. Claro está que este último también tiene interés en saber por qué mataron a sus amigos.  

Mikael es fiel a Lisbeth y se niega a creer que ella haya podido cometer esos crímenes de los que todos parecen estar seguros de su culpabilidad. El problema es que no cuenta con pruebas que respalden su convicción, sumado a que ella parece seguir en la negativa de no responderle.  

Pronto, a Mikael se le ocurre una idea para captar su atención. Decide filtrar que el libro sobre el que escribía Svensson trata sobre espías informáticos o delitos informáticos. Además, se le ocurre que Lisbeth podría tener acceso a su disco duro, así que deja un archivo en una carpeta, dirigido específicamente a Lisbeth. Básicamente, le comenta que cree en su inocencia, pero necesita pistas para saber por dónde empezar.  

Lisbeth le responde, para la emoción de Mikael: “Zala”.  Mantienen un escueto ir y venir de mensajes lacónicos que dejan a Mikael igual de confuso.  

Burbuja comienza a declinar sus sospechas sobre Lisbeth, dado que la versión circulante y oficial sobre ella dista mucho de la opinión y los dichos de la gente más cercana. Además, no se logra conectar el crimen: Bjurman era su tutor legal. Recordemos que Lisbeth había sido declarada incapacitada para llevar su propia vida, por lo que necesitaba un tutor. Convenientemente, Bjurman se hace del tutelaje.  

Mikael, por su parte, cree que el móvil del homicidio fue el libro que estaba por publicarse. Por esta razón, comienza a investigar a cada uno de los sujetos que Dag había mencionado en su investigación. Había uno que se había negado a cooperar: Björck (¿como la cantante?). Mikael utiliza una treta para dar con el domicilio de este último, quien finalmente cae en la trampa y lo termina recibiendo en su casa (Mikael lo engaña con un supuesto premio).  

Resulta que este tipo tenía mucha información y estaba asustado, puesto que no quería que su nombre apareciera vinculado a la prostitución y todo lo que eso conllevaba. Mikael le pide información sobre Zala. Al principio, el hombre se resiste y se nota que se hace de rogar, pero finalmente decide cooperar con la condición de que su nombre quede desvinculado de la investigación del libro.  

Gracias a este hombre, nos enteramos de que Zala en realidad se llamaba Alexander Zalachenko. Había sido un viejo asesino profesional de los servicios soviéticos (GRU). Desertó y se radicó en Suecia con el apoyo de la Säpo. En este país, se dedicó a ser un gánster involucrado en tráfico de personas, armas y drogas. Zalachenko era, de hecho, una especie de secreto de estado, el secreto mejor guardado. En su juventud, Björck trabajó para encubrir todas las "embarradas" que Zalachenko cometía.  

Hasta ahí llega lo que Björck le cuenta a Mikael. Este último le pide más información, como su verdadero nombre, ya que Zalachenko era un alias, pero Björck no lo revela. Necesita garantías de que no será vinculado a la investigación ni su nombre aparecerá en el libro de Svensson. Mikael no le asegura nada, pero le dice que lo pensará.  

**Dato aparte:** Durante el libro, se da a conocer que Lisbeth visita a su antiguo tutor y amigo, Palmgren, quien había quedado parapléjico o algo similar y estaba en recuperación. Lisbeth invierte una buena cantidad de dinero en terapias curativas para Palmgren, las cuales logran resultados extraordinarios.  

Mikael también intenta visitar a Palmgren, lo que no resulta fácil debido al asedio periodístico que hacía casi inaccesible el contacto con él. Finalmente, el médico tratante de Palmgren accede luego de consultarle a Palmgren si estaba de acuerdo.  

En la reunión, Palmgren le revela a Mikael que Zala es el padre de Lisbeth. ¡Y aquí exclamé de emoción! Si bien ya lo intuía, este dato se lanza de repente y logra lo esperado: sorprender con el vínculo padre e hija. Mikael queda atónito, y Palmgren le relata la vida de Lisbeth, particularmente su infancia.  

Le cuenta cómo la madre de Lisbeth, Agneta, se enamoró perdidamente de Zala y tuvo con él dos hijas gemelas: Camilla y Lisbeth, quienes eran muy distintas entre sí. Zala era un abusivo y maltratador que golpeaba y abusaba severamente de Agneta. No vivía con ellas, pero cuando las visitaba siempre atacaba a su madre. No era violento con las niñas, ya que la madre las escondía. Sin embargo, a medida que crecieron, y particularmente Lisbeth, ella no aguantó más la situación.  

A lo largo de la historia, se van sumando aliados. Uno de ellos es un boxeador llamado Paolo Roberto (aunque no estoy muy segura del segundo nombre), quien entrenó a Lizbeth cuando era más joven. Él le cuenta a Mikael cómo la conoció. Recordemos que Lizbeth, por su apariencia, parece un niño de 15 años: es muy delgada y mide 1.50 metros.

La primera vez que Paolo Roberto la vio, no creía que pudiera ser buena para el boxeo. Más de una risa se le escapó, junto con los chicos que entrenaba en ese entonces. Sin embargo, Lizbeth, contra todo pronóstico, demostró ser bastante apta, ya que era muy rápida. Logró ganarse un lugar en los entrenamientos y también en el corazón de Paolo.

Cuando él ve su cara en los periódicos, no puede creer que esté involucrada en los crímenes de los que se le acusa. Dispuesto a colaborar para demostrar la inocencia de Lizbeth, Paolo intenta ponerse en contacto con Mimi, la amiga de Lizbeth. Mikael cree que ella podría darle pistas sobre su paradero.

Mimi no responde a su teléfono, así que Paolo decide esperarla en la antigua casa de Lizbeth. Cuando finalmente llega, Paolo presencia cómo un hombre rubio y alto la secuestra. Decide seguirlos, dándoles alcance después de una extensa persecución.

Mimi se defiende con todo lo que puede, pero no logra zafarse ni hacerle daño al gigante rubio. Por su parte, Paolo también intenta luchar contra él, con terribles resultados. Ambos terminan bastante maltrechos, mientras que el rubio parece inmune al dolor. Esto se explica más tarde por Palmgren: el hombre tenía una condición de analgesia crónica, es decir, no sentía dolor en absoluto, lo que le permitía pelear hasta morir.

Cuando Paolo cree que todo está perdido, Mimi logra asestarle un golpe en los genitales y luego en la cabeza, dejándolo semiinconsciente. Gracias a esto, logran escapar apenas con vida. Paolo cojea y Mimi apenas puede mantenerse en pie.

Lizbeth, por su parte, sigue la investigación de cerca. Se entera de todos los pormenores gracias a un software espía instalado en el equipo de uno de los policías. Desde su lujoso apartamento monitorea la situación. A veces sale por provisiones usando una peluca rubia y la identidad de otra mujer (no recuerdo el nombre).

Cuando Lizbeth se entera del estado de Mimi, se entristece mucho y lamenta haberla expuesto. Reflexiona sobre lo mala idea que fue alojarla en su hogar: "¿Cómo no pensé que sería peligroso?", se reprocha.

Los próximos pasos que da Lizbeth, y ya para acortar el resumen, la llevan a una especie de cabaña o segunda vivienda que Bjurman tenía. Allí, descubre documentación relacionada con ella. Cuando está a punto de marcharse, dos hombres llegan al lugar. Parecen ser secuaces del rubio: dos sujetos que parecen sacados de la lucha libre. Intentan atacarla, pero, como sabemos, Lizbeth no es fácil de vencer. Los enfrenta y logra salir ilesa.

Pronto, este enfrentamiento se hace conocido por la policía y se filtra a la prensa: "La mujer de 26 años ataca a dos mafiosos y huye en una de sus motos Harley-Davidson."

En medio de la conmoción mediática y policial, todo comienza a ponerse muy turbio. Incluso la misma policía empieza a dudar de la culpabilidad de Lizbeth. En el lugar donde ocurrió la lucha entre el rubio, Mimi y Paolo, encuentran cadáveres descuartizados de años atrás. Esto lleva a pensar que Lizbeth no es la asesina, sino más bien la víctima y el motivo detrás de los crímenes.

Finalmente, Lizbeth da con Zalachenko. ¿Recuerdan la frase "todo lo malo"? Bueno, resulta que cuando Lizbeth tenía 12 años, cansada de que Zalachenko apareciera para golpear a su madre, un día le lanzó un tarro de gasolina y lo prendió fuego mientras él estaba en su auto. Obviamente, este escándalo fue encubierto, y Lizbeth terminó internada en un psiquiátrico, declarada loca y posteriormente como un peligro para la sociedad.

Las autoridades de aquel entonces decidieron sellar el caso para evitar que se descubriera el vínculo de Zalachenko con el gobierno y sus fechorías. En lugar de procesar a un verdadero psicópata, Lizbeth pagó el precio, siendo etiquetada como una paria para la sociedad... al menos hasta ahora. Por ese incidente, Zalachenko perdió un pie y una oreja, además de quedar con quemaduras graves de por vida. Ahora tiene más de 70 años.

Zalachenko le revela a Lizbeth que el rubio, llamado Ronald Niedermann, es su hermano. Zala había dejado hijos por todo el mundo, pero Ronald parecía ser el más fiel, cuidándolo tras el accidente.

Cuando Lizbeth intenta entrar de manera sigilosa en la casa donde están Zala y Ronald, es descubierta por un sistema infrarrojo instalado en los alrededores. En el intento de escapar, recibe dos disparos y cae. Ronald la entierra, creyéndola muerta.

En esta situación ocurre uno de los tantos clímax de la historia. Lizbeth, increíblemente, logra salir del entierro... ¡fue enterrada viva! Esa escena es fenomenal. Incluso un zorro olfatea su improvisada tumba. Uno de los disparos había impactado cerca de su oreja, y ella, tocándose, descubre parte de su cerebro. Sabe que le queda poco tiempo, pero aun así regresa a la casa.

Aunque intenta incendiarla, no encuentra los implementos necesarios. Decide encerrar a Zala en su interior. Cuando Ronald la ve, huye despavorido, convencido de que no es una persona viva, sino un muerto resucitado.

Ronald, en su huida, reflexiona si debería regresar por su padre, pero recuerda las enseñanzas de Zala: "Si la causa está perdida, es mejor retirarse."

Lizbeth, al borde de la muerte, decide esperar sentada, con un arma en la mano, ya sin fuerzas para seguir. Mikael, por su parte, logra dar con su ubicación. Sabe mejor que nadie que Lizbeth estaba tras Zala todo este tiempo. La encuentra tirada en el suelo, le quita el arma, y Lizbeth, al verlo, se rinde.

Así termina el libro: con Mikael y Lizbeth sentados juntos en esa casa. ¿Abrazados? Eso me lo imaginé yo.

La verdad, no pensé que el segundo libro fuera tan bueno como el primero. Después de todo, las primeras 100 páginas se me hicieron pesadas y lo abandoné un tiempo. Pero al retomarlo, volví a sentir esa emoción de seguir una fantástica novela línea por línea. Es un libro que te hace exclamar: "¡No puede ser! ¡Ah, yo sabía!"

Ya quiero saber qué pasa después; voy por el tercero pronto. Sin duda, este libro resuelve muchas de las incógnitas sobre la vida de Lizbeth. Para mí, despejó todas las dudas. Es un libro donde ella, sin duda, es la protagonista.

Me encantó cuando, al final, mientras estaba a punto de entrar en la casa de Zala, le vino a la mente la resolución del teorema de Fermat, ese que la obsesionó durante sus vacaciones. Dice que un filósofo estaría más cerca de descifrarlo. Me abrió la curiosidad por las matemáticas.

Es de esos libros que te aportan datos históricos o científicos, y aunque no sabes si son verdad o ficción, vale la pena investigarlo. Por ejemplo, hay una parte donde hablan de las armas de caza. Dicen que están hechas para causar el máximo daño a los tejidos, debido al grosor de la bala. Si te disparan con una de esas, no sobrevives; pero con una de menor calibre, podrías sobrevivir. ¡Sorprendente! Así que, ya saben: si les van a disparar, que sea con un arma "piola". Jaja.



viernes, 11 de octubre de 2024

Las damas de hierro Teresa Marinovic | Rocio Cantuarias (María José Olea Álvarez)

Este libro nos presenta en un formato de entrevista a dos de, yo diría, las más importantes convencionales que participaron en el intento de refundar Chile con una constitución indigenista, separatista, estatista, estupidista y todo lo malo que le podamos atribuir. No me queda más que agradecer a estas mujeres por su labor en la convención, por desmascarar y poner en evidencia el circo en el que se convirtió. Más de alguno debe recordar las sesiones donde había constituyentes que se estaban bañando o el caso de Rojas Vade, quien inventó que tenía cáncer. Yo no sé en qué estaban los chilenos cuando llevan a participar a personas como la tía Pikachu, una señora que en las protestas de octubre andaba disfrazada de Pikachu, o a la Linconao, que además fue presidenta. A veces miro hacia atrás y digo: uf, de la que nos salvamos.

Para ser sincera, me pareció un poco tedioso leer este libro, no por su contenido, sino por la forma en que se dispuso. El formato entrevista no me resultó atractivo, pero de igual manera creo que hay varias cosas que rescatar.

Primero, tener en cuenta cómo ellas llaman el circo y locura que reinó durante lo que fue el periodo de la convención, un clima donde no había respeto por las ideas contrarias a la izquierda más extrema, donde reinó el victimismo, la deshonestidad, el interés por asegurar escaños reservados, es decir, poder y dinero. Una vergüenza, teniendo en cuenta los millones que les costó a todos nosotros financiar tamaña estupidez.

Con respecto al tema de la victimización, Teresa Marinovic dice algo que me gustó mucho: "no puede ser que alguien exija reparación por un hecho que no sufrió en términos personales, a quien ningún daño le causó". Si bien esta frase parece cuando está hablando del feminismo y los victimarios, encuentro que la podemos relacionar más aún con el reconocimiento de la deuda histórica con el pueblo nación mapuche (léase en tono de burla). Es impresionante cómo la impresión da pie a que luego nos veamos en un escenario donde todo esté permitido. Porque claro, se reconoce una deuda, pero ¿qué deuda? ¿De cuánto estamos hablando? ¿Qué servicio? ¿Qué territorios? Y ¿a quiénes les corresponde? De eso no hay nada, solo el reconocimiento de que se debe, y como digo, eso puede dar pie para que luego cualquiera pueda venir y hacer efectivo el cumplimiento porque así lo establece el texto.

También hace alusión a que los movimientos de izquierda siempre buscan provecho personal a costa del dolor ajeno. Esto lo he escrito antes, pero es bueno resaltarlo: para no ponerme partidista, hay un sector que parece cómodo con el abuso de las mujeres. Si les sirves de víctima, superbién, pero no busca reparar, sanar ni dar paz y tranquilidad a las mujeres que han sido abusadas; busca aprovecharse de ellas para tener un voto más, para hacerse finalmente del poder.

La constitución que nos quería hacer firmar tenía fuertes inclinaciones estatistas. Y la verdad no sé cómo hay gente que aún piensa que estatizando todo vamos a estar mejor. No es que defienda el sector privado, pero díganme ustedes, al menos acá en Chile, ¿Cuántas instituciones ligadas al estado funcionan bien? Y las privadas, es cosa de un breve análisis para darse cuenta. Entonces, ¿por qué insistir en entregarle nuestras pensiones, la educación de nuestros hijos, el derecho a elegir incluso sobre nuestra salud al estado? ¿No es suficiente con el ejemplo de otros países? Tanto que les gusta mencionar a China, ¿saben cómo viven en Taiwán y el precio excesivo que deben pagar por una vivienda propia? Porque eso es lo otro, como el comunismo no cree en la propiedad privada, se nos quería engañar con el concepto de acceso a la propiedad. Una casa es clara mas estado =  mas aprovechamiento político, la constitución que pretendía ser aprobada era una carta para que el gobernante de turno pudiera verse beneficiado a costa de los mismo de siempre. Porque los que están en el poder siempre ganan, la gente no.

En el primer borrador de la nueva Constitución chilena, se establece que el derecho a la vivienda implica que cada persona tiene derecho a una "vivienda adecuada". Sin embargo, la propiedad de dicha vivienda no se especifica de manera explícita como un derecho a la propiedad privada. El enfoque parece estar más en garantizar el acceso a una vivienda digna y adecuada, independientemente de si esta es de propiedad privada o social. Esto deja espacio a la ambigüedad. Como mencionaba antes, no se establecen claramente esas características, dando pie a interpretaciones engañosas. De hecho, Rocío cuenta que su sector proponía que la vivienda fuera privada, pero era rechazada por los constituyentes de izquierda.

Es impresionante cómo cito: "una minoría convencida arrastra a una mayoría incauta". Y esto, en términos personales, también me pasó a mí. También fui parte de las marchas post 18 de octubre, pidiendo cosas que, la verdad, ni siquiera a mí me faltaban. Poco consciente fui del desastre que estaba quedando solo por seguir a la masa y a la mala calidad de amigos que tenía en esa época. Por suerte, me decidí de ellos. Tal como lo dice o deja ver en el libro de insurrectos comentado también, basto que la derecha poco convencida de sus valores, una derecha temerosa y quizás también una centro izquierda le diera en bandeja el país a una izquierda más radical, con el fin, como ya sabemos, de hacerse con más poder, y metiéndose en el bolsillo los problemas de la gente. Siguen despilfarrando. Desconozco si al momento de escribir el texto ya estaban en marcha o era de conocimiento público, por ejemplo, el programa de acompañamiento a la transexualidad de los niños de 3 años. Todos sabemos lo que vimos después, aun con el rechazo de este texto funesto y el que vino después, y de la baja aprobación del presidente Boric.

Hay una reflexión de Rocío que dice que si la gente estudiara más, si leyera más, no pasarían estas cosas. La gente vota desinformada, la gente no lee. Pareciera que se aferra a ese típico dicho que dicen algunos de que "igual voy a tener que trabajar", no importa el político de turno. Pero sí importa las políticas. Si la gente entendiera que es con su plata con la que se hace despilfarro. El estado tiene dinero por nosotros los contribuyentes que somos todos. Cuando compras el pan, tú pagas impuestos. Entonces, pareciera que lo que es de todos no es de nadie. Todos aportamos al país, algunos en mayor o menor medida, pero si la gente entendiera que la plata viene de su bolsillo, harían algo más, al menos podrían estar mejor informados. Por ahí hacen una analogía: si tú tienes un hijo y le das plata de alguna forma, igual supervisas que no la vaya a malgastar. Porque mal que mal es plata de tu esfuerzo. A mí sí me duele que parte de mi plata vaya a pagarle a un patán de comida, aun preso. Por mí que los maten a todos y nos dejen de cobrar, si nos cobran las balas, lo pago. Ahora, no se vayan a poner patudos y cobrarnos la sepultura, al foso común nomás. O que os entierren las familias en sus mausoleos narcos.

Otra cosa que mencionan harto en el libro es que la constitución pretendía crear otra justicia aparte, pero al mismo nivel de la ordinaria para los indígenas... ¿por qué? Si todos deberíamos ser tratados bajo la misma ley. ¿Por qué el ser indígena te debería situar bajo un tipo de justicia distinta a la de los demás? ¿Es menos malo ser indígena que ser un simple chileno? Recuerdo en el proceso cómo se burlaban de los símbolos patrios, de nuestro himno. ¿Se acuerdan del travesti que sacó una bandera del ano? 

Valoro profundamente la convicción de ambas mujeres. No sé si hubo más convencionales, pero ellas decidieron donar el sueldo de la convención por un sentido de la justicia que encuentro loable.

Mujeres que son un verdadero ejemplo a seguir: mujeres valientes, firmes en sus ideas. Con argumentos sólidos, fueron capaces de defender a todos los chilenos de una constitución que nos iba a dejar a las puertas del infierno. A estas mujeres les debemos mucho y ojalá pasen a la historia como las salvadoras de Chile. Porque, aunque estoy segura de que no nos encontramos en un escenario favorable bajo ningún punto de vista, pudo ser peor; siempre puede ser peor. No sé qué hubiera sido de todos nosotros si esa constitución hubiera salido aprobada. He dicho.

Ambas autoras parecen tener un enfoque crítico hacia la Convención, subrayando la percepción de un "circo" en el que las decisiones se tomaron en un ambiente de desinformación y falta de respeto por la pluralidad de ideas. Esto resonó en muchos chilenos que sintieron que se les impusieron decisiones sin un verdadero debate. La obra refleja un descontento hacia los extremos de la izquierda y cómo eso afectó el proceso de redacción constitucional. También habla un poco de cómo ellas fueron afectadas en el proceso, donde no se tomó en cuenta ninguna de sus propuestas; todas fueron rechazadas, propuestas que iban en pos de unir a los chilenos y no separarnos, como hoy en día estamos.